Cortometraje filmado en el Estado de México explora tradiciones, sueños y problemáticas desde una mirada indígena contemporánea.
Cine comunitario desde el corazón mazahua
El cortometraje Sonámbulo (Ne bezho kjinchi), dirigido por el cineasta mazahua Rubén Alejandro Ramón Medellín, propone una mirada íntima a la vida y cosmovisión del norte del Estado de México, a través de una historia que combina lo cotidiano con lo místico.
Filmado en los municipios de San Felipe del Progreso y Villa Victoria, el proyecto narra la historia de un padre y su hijo, dedicados a la venta de leña, cuyas vidas cambian tras una serie de sueños proféticos relacionados con un tesoro oculto.
Relatos, identidad y lenguaje visual
La obra se nutre de leyendas locales y tradiciones orales, integrando elementos simbólicos en su narrativa. De acuerdo con su director, el objetivo es compartir la riqueza cultural de la región, así como las problemáticas sociales que enfrentan sus comunidades.
La propuesta estética destaca por sus contrastes visuales y sonoros: figuras humanas inmersas en paisajes naturales imponentes, silencios prolongados y detalles sutiles que evocan la cosmovisión mazahua, como la presencia del “coyote” en el diseño sonoro.
Participación comunitaria y formación local
Uno de los ejes del proyecto es la inclusión de personas de ascendencia mazahua en el elenco, quienes, sin formación actoral previa, participaron en talleres de preparación artística. Esta metodología busca fortalecer capacidades locales y fomentar la apropiación cultural desde la comunidad.
El cortometraje es impulsado por el colectivo audiovisual Tsi’dyoo, integrado por cineastas indígenas y enfocado en descentralizar la producción cinematográfica, alejándola de los grandes centros urbanos.
Apoyo institucional y proyección futura
Sonámbulo es beneficiario del Estímulo a la Creación Audiovisual en México y Centroamérica para Comunidades Indígenas y Afrodescendientes (ECAMC) 2025, otorgado por la Secretaría de Cultura a través del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE).
Como parte de este apoyo, el proyecto participó en una residencia especializada para fortalecer su desarrollo técnico y creativo. El colectivo ya trabaja en nuevas producciones que continúan apostando por el cine comunitario.
Cine como herramienta de reivindicación
Para su director, el cine representa una vía para visibilizar y reivindicar la identidad mazahua en el presente. La apuesta, afirma, es construir narrativas propias que reflejen la diversidad cultural y permitan a las comunidades decidir cómo quieren ser representadas en el futuro.
Fuente: Secretaría de Cultura / IMCINE