El documental de la cineasta campechana Sacnicte Novelo aborda la cocina como memoria, resistencia, identidad y herencia ancestral.

La cocina tradicional como espacio de memoria, resistencia y transformación es el eje de El fuego que nos une, cortometraje documental de la cineasta campechana Sacnicte Guadalupe Novelo Berzunza, seleccionado en la octava edición del Estímulo a la Creación Audiovisual en México y Centroamérica para Comunidades Indígenas y Afrodescendientes (ECAMC), del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE).

El proyecto sigue las historias de Doña Lety, Pascuala y María Petrona, tres cocineras tradicionales cuyas experiencias representan distintas formas de entender el fuego dentro de la cosmovisión maya.

El fuego como herencia

De acuerdo con la realizadora, el documental surgió de una investigación sobre las cocineras tradicionales de Campeche y posteriormente encontró en el fuego el elemento que conecta sus historias con la identidad, la comunidad y los conocimientos heredados.

La producción toma como referencia el K’oben, espacio de la cocina maya asociado al fuego y a las tres piedras, para construir una narrativa en la que cada protagonista representa una llama diferente.

Doña Lety simboliza la transformación y la resiliencia; Pascuala, la resistencia y el sostenimiento de su familia y comunidad; mientras que María Petrona representa el fuego heredado, mediante la preservación de recetas y conocimientos transmitidos entre generaciones.

Más que centrarse en la preparación de alimentos, la película busca mostrar la relación entre cocina tradicional maya, espiritualidad e identidad comunitaria, además de reconocer el papel de las mujeres que preservan estos saberes.

Producción en Campeche

El respaldo del ECAMC permitirá fortalecer el desarrollo del proyecto y contribuir a la producción audiovisual realizada desde Campeche. La filmación está prevista entre finales de octubre y principios de noviembre de 2026.

La propuesta también contempla un diseño sonoro que acerque al público a los espacios, sonidos y atmósferas de las comunidades donde transcurren las historias.

El ECAMC, impulsado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México a través del IMCINE, acompaña proyectos audiovisuales de cineastas de pueblos originarios y comunidades afrodescendientes para fortalecer la diversidad de voces y narrativas del cine mexicano.

Fuente: Secretaría de Cultura del Gobierno de México / Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE).