Familiares y colectivos señalan que la trabajadora fue despedida pese a contar con diagnóstico de salud mental.
Familiares, organizaciones feministas y personal del sector salud solicitaron que la muerte de una enfermera del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ocurrida el pasado 1 de mayo junto con su hija menor de edad, sea investigada bajo la perspectiva de un presunto feminicidio institucional.
La víctima, identificada como Areli Saraí, de 34 años, laboraba en el Hospital General de Subzona No. 41 del IMSS en Santa María Huatulco. De acuerdo con sus familiares, fue separada de su cargo el 17 de marzo de 2026 y su baja laboral quedó formalizada el 30 de abril, pese a que la institución tenía conocimiento de que enfrentaba padecimientos relacionados con su salud mental y síndrome de desgaste profesional o burnout.
Los hechos ocurrieron en un domicilio ubicado en la colonia Jacarandas, en la agencia municipal de San Martín Mexicapam, en Oaxaca de Juárez, donde también perdió la vida su hija Evolet, de ocho años.
Señalan presunta omisión institucional
Durante una conferencia de prensa, familiares y representantes de colectivos afirmaron que la enfermera había sido diagnosticada con afectaciones a su salud mental derivadas, presuntamente, de las condiciones laborales a las que estuvo expuesta durante años de servicio.
Según los testimonios presentados, la trabajadora enfrentó jornadas intensas, escasez de insumos y situaciones relacionadas con la atención de pacientes en condiciones críticas, factores que habrían impactado de manera significativa su bienestar emocional.
Los familiares sostienen que, lejos de recibir acompañamiento y atención adecuada, la decisión de separarla de sus funciones habría agravado su situación, por lo que demandan una investigación exhaustiva para determinar posibles responsabilidades institucionales.
Piden esclarecer los hechos
Los promoventes de la exigencia señalaron que no buscan minimizar la gravedad de lo ocurrido ni el fallecimiento de la menor, sino que las autoridades investiguen integralmente el contexto que rodeó el caso y las condiciones en las que se encontraba la trabajadora antes de su muerte.
Hasta el momento, el IMSS Oaxaca no ha emitido un posicionamiento público sobre las acusaciones formuladas por familiares y organizaciones civiles.
Generan polémica declaraciones sindicales
El caso también generó reacciones luego de que el secretario general de la Sección 28 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) en Oaxaca, Luis Enrique Cabrera Ramírez, realizara declaraciones que fueron consideradas por integrantes de la comunidad médica y de enfermería como una minimización de los problemas de salud mental que enfrenta el personal sanitario.
Ante esta situación, profesionales de la salud han anunciado posibles movilizaciones para exigir el esclarecimiento de los hechos, así como mejores mecanismos de atención y prevención de riesgos psicosociales dentro de las instituciones públicas de salud.
