Jaime Antonio Ferreira resignifica el rebozo para visibilizar identidades LGBTTTIQ+ y denunciar violencias en la ruralidad.
Enlace de la Costa
El rebozo, una de las prendas más emblemáticas del arte textil mexicano, se convierte en herramienta de resistencia y visibilidad para las comunidades LGBTTTIQ+ en contextos rurales. Así lo plantea el proyecto “Existiendo y resistiendo en la ruralidad, rebozos que cobijan disidencias”, del artesano, historiador y antropólogo Jaime Antonio Ferreira Medina, beneficiario del programa Jóvenes Creadores de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.
La propuesta combina técnicas textiles tradicionales —como el telar de cintura— con mensajes que buscan resignificar palabras usadas históricamente como insultos hacia personas con identidades de género disidentes o sexualidades no normativas. A través del tejido, esas expresiones se transforman en símbolos de orgullo, protesta y dignidad.
“La intención es visibilizar la vida de personas que habitamos el entorno rural y que no solemos aparecer”, explica Ferreira. En sus piezas, las consignas bordadas funcionan como declaraciones públicas que interpelan tanto al espectador como a las estructuras sociales que perpetúan la exclusión.
El proyecto está integrado por siete piezas elaboradas en Ario de Rosales, Michoacán. Ferreira aprendió el oficio de rebocero a los 17 años en la escuela La Casita de Piedra, en Jiquilpan, bajo la guía de la maestra María Esperanza Mora. Desde entonces, ha encontrado en el rebozo no solo una prenda utilitaria, sino un medio de expresión artística con profundo arraigo cultural.
“El rebozo es una prenda que abraza y cobija. Las etiquetas también te cubren, te atraviesan y te acompañan”, afirma el creador, estableciendo un paralelismo entre la tela y las palabras que marcan identidades.
Desde su primera exhibición en 2019, las obras han generado diálogo entre el público. Según el artista, las piezas “tienen fuerza y generan representación”, un elemento clave en comunidades donde la diversidad sexual suele permanecer invisibilizada.
Además de abordar la diversidad sexual en la ruralidad, Ferreira cuestiona el uso indiscriminado de imágenes de culturas tradicionales en entornos digitales. Bajo la consigna “Mi cultura no es para tu like”, actualmente en proceso, el creador reflexiona sobre prácticas que considera colonialistas en la producción de contenidos en redes sociales y cultura digital.
El respaldo del programa Jóvenes Creadores, a través del Sistema Creación, le permitió dedicar tiempo a la experimentación y fortalecer redes con otros artistas del país. “El apoyo cubre necesidades básicas y hace posible la producción artística, algo que como artesano no siempre es viable”, señala.
Su trabajo formó parte de la Semana del Arte 2026 en el Salón ACME y ha participado en diversas ediciones de ORIGINAL: Encuentro de Arte Textil Mexicano (2021, 2022, 2023 y 2025, en Yucatán).
Con cada hebra, Ferreira demuestra que el rebozo puede ser memoria, identidad y también protesta; una pieza que no solo abriga el cuerpo, sino que reivindica la existencia y la resistencia de quienes históricamente han sido marginados.
Para conocer más sobre su trabajo, se puede consultar la cuenta de Instagram @rebozos_puki.
Fuente: Secretaría de Cultura del Gobierno de México / Sistema Creación.