La obra dirigida por Martín Acosta y escrita por David Gaitán cuestiona la humanidad frente a la inteligencia artificial; temporada hasta el 15 de marzo de 2026
Enlace de la Costa
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), presenta en el Teatro El Galeón Abraham Oceransky, del Centro Cultural del Bosque (CCB), la obra “Oso polar decapitado”, un montaje que fusiona ciencia ficción, humor negro y filosofía para reflexionar sobre el futuro de la humanidad ante el avance de la inteligencia artificial.
La dramaturgia de David Gaitán construye un mundo al borde de la noche eterna, donde los humanos conviven con robots que requieren cada vez menos de sus creadores. La obra plantea una pregunta persistente: ¿qué queda de lo humano cuando la máquina aprende a imitarlo?. La imagen del oso polar sin cabeza, dejando huellas que el paisaje borra, simboliza la fragilidad de la civilización frente a la automatización y el control tecnológico.
El director escénico, Martín Acosta, describe la obra como un “espectáculo sobre el terror por el futuro: un conjuro para la supervivencia”, que habita la melancolía, el humor improbable y la humanidad de las máquinas, en un escenario que se convierte en laboratorio narrativo donde distopía y ternura coexisten.
El montaje cuenta con Verónica Bravo, Pablo Chemor, David Gaitán y Xóchitl Galindres, quienes interpretan personajes que oscilan entre la vulnerabilidad humana y la lógica implacable de la tecnología. La escenografía es de Eva Aguiñaga, iluminación de Matías Gorlero, vestuario de Mario Marín del Río, y diseño sonoro y música original de Pablo Chemor. La producción se completa con Maricela Estrada en maquillaje y Antonio Jiménez como asistente de dirección, bajo la producción ejecutiva de Mariana Calderón y Ángela Pastor.
“Oso polar decapitado” se presenta jueves y viernes a las 20:00 h, sábados a las 19:00 h y domingos a las 18:00 h, con duración de 100 minutos, y permanecerá en cartelera hasta el 15 de marzo de 2026. Los asistentes destacan la capacidad del montaje de combinar humor y reflexión, generando una experiencia teatral que provoca risa y al mismo tiempo cuestiona nuestra relación con la tecnología y el porvenir de la humanidad.
Fuente: Secretaría de Cultura del Gobierno de México – Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).