Tres muestras inéditas convierten archivos, objetos históricos y vestigios arquitectónicos en experiencias de arte contemporáneo.
✍ Enlace de la Costa
Tras concluir un proceso de restauración arquitectónica, el Laboratorio Arte Alameda (LAA) reabrió sus puertas al público con tres exposiciones inéditas que abordan la memoria colectiva, la conservación del patrimonio y la relación entre historia y creación artística contemporánea.
Las muestras Pentimento, de Pablo Rasgado; Fábulas para dormir, de Josué Mejía; y Estado suspendido, del colectivo TRES, fueron desarrolladas especialmente para este recinto cultural y permanecerán abiertas hasta el próximo 18 de octubre.
La reapertura marca el regreso de uno de los espacios más representativos del arte contemporáneo en el Centro Histórico de la Ciudad de México, luego de trabajos que incluyeron la restauración de bóvedas, la cúpula y diversos elementos arquitectónicos del antiguo inmueble.
Arte a partir de la historia del edificio
Bajo la curaduría de Gemma Argüello, las tres exposiciones toman como punto de partida la historia del propio edificio y distintos acervos culturales para reflexionar sobre la preservación de la memoria y el patrimonio.
En la nave principal, Pentimento presenta materiales recuperados durante la restauración, reproducciones intervenidas y elementos arquitectónicos que permiten recorrer las distintas transformaciones que ha experimentado el inmueble a lo largo del tiempo.
Por su parte, Fábulas para dormir recupera materiales educativos utilizados durante las décadas de 1930 y 1940 en campañas de alfabetización para trabajadores, integrándolos en una instalación artística que dialoga con la historia del recinto.
Patrimonio cultural como inspiración
La exposición Estado suspendido reúne piezas originales de la maquinaria escénica del Palacio de Bellas Artes, además de documentos históricos y recursos sonoros que revelan aspectos poco conocidos de la infraestructura cultural mexicana.
Las tres propuestas convierten archivos, objetos y estructuras históricas en herramientas de creación contemporánea, ofreciendo nuevas perspectivas sobre la forma en que el patrimonio cultural puede ser reinterpretado desde el arte.
Con esta reapertura, el Laboratorio Arte Alameda fortalece su papel como un espacio de experimentación artística y reflexión sobre la historia, la memoria y la identidad cultural de México.
Fuente: Laboratorio Arte Alameda e Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
