Conversatorios, radio, archivos y homenajes revisitan la obra del autor desde la literatura, el cine y la memoria.
Enlace de la Costa
A medio siglo del fallecimiento de José Revueltas, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México impulsa una amplia jornada de actividades que recupera la vigencia de uno de los autores más incisivos de la literatura y el pensamiento crítico nacional. La conmemoración incluye conversatorios, programas especiales de radio, presentaciones editoriales, archivos sonoros y homenajes públicos, con el propósito de releer su legado desde distintas disciplinas.
El acto central será el martes 14 de abril, a las 18:00 horas, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, con el encuentro “A 50 años de José Revueltas. Espiral infinito”, organizado por el INBAL. La jornada abrirá con la proyección del documental Revueltas films: archivos familiares, dirigido por Gilda Revueltas, seguido de un conversatorio con especialistas y familiares, así como una intervención musical a cargo de Ada Carasusan.
Además, instituciones como Radio Educación, el INEHRM, la Biblioteca de México, la Biblioteca Vasconcelos y la Fonoteca Nacional suman actividades que van desde programas radiofónicos hasta la exhibición de la máquina de escribir en la que el autor mecanografió Los muros de agua, una de sus obras fundamentales.
Nacido en Durango en 1914, José Revueltas construyó una obra atravesada por la cárcel, la militancia política, la reflexión ética y la exploración de la condición humana. Novelas como Los muros de agua, El luto humano, Los días terrenales y El apando lo consolidaron como una voz indispensable de la narrativa mexicana del siglo XX.
Su experiencia en las Islas Marías y más tarde en Lecumberri, tras el movimiento estudiantil de 1968, transformó el encierro en una metáfora persistente dentro de su literatura: la prisión como imagen del poder, la culpa, la violencia estructural y la conciencia crítica.
La conmemoración también recupera su faceta cinematográfica. Revueltas fue guionista de más de una veintena de películas y colaboró con figuras clave del cine mexicano como Roberto Gavaldón. Su universo creativo transitó entre la novela, el ensayo, el teatro y el cine, siempre con una mirada crítica sobre la desigualdad, la culpa y el poder.
A 50 años de su muerte, su obra mantiene una resonancia particular en el debate contemporáneo sobre justicia social, libertad, disidencia y responsabilidad ética del intelectual. Leerlo hoy, más que un ejercicio conmemorativo, sigue siendo una forma de confrontar el presente.
Fuente: Secretaría de Cultura del Gobierno de México