Artesanos de Salamanca preservan tradiciones y fortalecen identidad cultural mediante talleres comunitarios
Enlace de la Costa
En la comunidad de San José de la Montaña, en Salamanca, Guanajuato, maestras y maestros artesanos impulsan el rescate del bordado ritual otomí gracias al apoyo del Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC) 2025, iniciativa de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.
El proyecto “Bordado ritual otomí. Corporación de Inditos e Inditas de Nuestra Señora del Pueblito” ha permitido recuperar técnicas tradicionales, fortalecer la identidad local y revalorizar el trabajo artesanal como patrimonio cultural vivo.
De acuerdo con el promotor cultural David Cabrera García, esta iniciativa fomenta el sentido de pertenencia y la transmisión de saberes entre generaciones, al integrar en los talleres desde personas adultas mayores hasta niñas y niños.
Uno de los principales logros del proyecto ha sido reactivar el bordado en punto de cruz, una práctica que algunas mujeres habían abandonado por falta de reconocimiento económico. Hoy, la comunidad ha retomado esta actividad como símbolo de identidad y orgullo colectivo.
Las prendas tradicionales —como enaguas, blusas y delantales— están elaboradas con cuadrillé y bordadas con motivos cargados de simbolismo, vinculados a la cosmovisión otomí y a elementos de la vida cotidiana.
El rescate cultural también está ligado a la devoción por la Virgen del Pueblito, cuya tradición se remonta al siglo XVII en Querétaro y que fue adoptada en 2020 por habitantes de San José de la Montaña. Este hecho detonó un proceso de reconocimiento de las raíces otomíes y purépechas en la región.
Las danzas, rituales y vestimentas forman parte de celebraciones religiosas que articulan la vida comunitaria, como la fiesta de la Asunción de la Virgen María, programada para agosto de 2026.
El proyecto contempla la elaboración de 48 trajes rituales que serán utilizados en ceremonias y posteriormente exhibidos. Cada pieza incorpora elementos simbólicos como flores, cultivos locales y colores representativos de la tradición.
Además, la Corporación ha implementado un registro detallado de los diseños, materiales y técnicas en un libro de actas, con el objetivo de preservar este conocimiento para futuras generaciones.
Para Cabrera García, estas acciones no solo fortalecen el patrimonio cultural, sino que también contribuyen a la reconstrucción del tejido social en un contexto marcado por la violencia en algunas zonas del estado.
Finalmente, la comunidad busca posicionar a San José de la Montaña como una capital regional del bordado en punto de cruz, consolidando su relevancia cultural en Guanajuato.
Fuente: Secretaría de Cultura del Gobierno de México