La primera retrospectiva en México reúne 20 años de obra con enfoque crítico sobre identidad, territorio y feminidad.
Enlace de la Costa
El Museo de Arte Carrillo Gil presenta “María Ezcurra. Líneas de fuga”, la primera exposición retrospectiva en México de la artista mexicano-canadiense nacida en Argentina, que revisa más de dos décadas de producción artística centrada en el cuerpo, la migración y las construcciones sociales de género.
La muestra, organizada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, propone la “fuga” como una estrategia de resistencia frente a normas sociales, mandatos de género y fronteras geopolíticas.
Durante la presentación, la titular de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, destacó que la exposición abre un espacio de reflexión sobre temas urgentes como la identidad, la memoria y las formas contemporáneas de habitar el territorio.
La exposición se articula en tres núcleos que dialogan entre sí. El primero aborda las materialidades del cuerpo a partir de textiles, prendas y objetos cotidianos que funcionan como extensiones corporales. Obras como Tensión y Ni una más cuestionan estereotipos de género y visibilizan problemáticas como la violencia contra las mujeres.
En el segundo núcleo se exploran procesos migratorios desde una perspectiva personal y colectiva. Destaca la pieza Cartografías del desplazamiento, integrada por 154 dibujos de aves migratorias que establecen un paralelismo simbólico con los desplazamientos humanos y la construcción de identidad en contextos diaspóricos.
El tercer eje plantea una crítica a los roles de género impuestos socialmente, especialmente en el ámbito doméstico. A través de instalaciones y performance, la artista cuestiona la figura de la mujer servicial y los mandatos culturales asociados al cuidado.
La curaduría, a cargo de Nuria Carton de Grammont y Fernanda Ramos Mena, destaca el uso de materiales reciclados y objetos encontrados como parte de una “arqueología de la memoria”, donde cada pieza conserva huellas de experiencias individuales y colectivas.
La exposición incluye instalaciones, esculturas, dibujo y archivo fotográfico de performance, evidenciando una práctica artística que cruza territorios y disciplinas.
“María Ezcurra. Líneas de fuga” será inaugurada el 26 de marzo y permanecerá abierta al público hasta agosto de 2026, con un programa de actividades que incluye performances, charlas y mediaciones.
Entre ellas destaca la activación de la obra Mesera y la reimpresión de la serie fotográfica Guardarropa del ama de casa perfecta, que amplían la experiencia expositiva.
Fuente: Secretaría de Cultura del Gobierno de México / Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.