En el Día Internacional de la Lengua Materna 2026 recibió 30 piezas musicales y proyectó documental sobre memoria comunitaria.
Enlace de la Costa
En el marco del Día Internacional de la Lengua Materna 2026, la Fonoteca Nacional recibió para su resguardo un archivo con cerca de 30 piezas de música tradicional del pueblo otomí del Valle de Toluca, Estado de México. La entrega se realizó durante la proyección del documental Entre pasos y sonidos, dirigido por Elizabeth Piña Hernández.
El acto, encabezado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, reafirma el compromiso institucional con la preservación del patrimonio sonoro y la diversidad lingüística del país.
“Resguardar el patrimonio sonoro del pueblo otomí es reconocer que cada lengua es memoria viva y una forma propia de nombrar el mundo”, afirmó la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, al subrayar que la diversidad lingüística constituye un derecho cultural y una responsabilidad compartida entre el Estado y las comunidades.
El documental recorre prácticas vinculadas al calendario ritual otomí, como la bendición de semillas (2 de febrero), la bendición del fogón (19 de marzo), el año nuevo otomí (2 de mayo), la bendición del elote (15 de agosto) y el periodo de ofrendas que inicia el 29 de septiembre, en conexión con el Día de Muertos.
En estas celebraciones, la lengua otomí y la música tradicional funcionan como herramientas de cohesión social y transmisión intergeneracional de saberes, elementos centrales para la identidad cultural de la comunidad.
Juan Izquierdo Robles, autoridad indígena del Valle de Toluca, destacó que la entrega del acervo representa un reconocimiento histórico: durante décadas —dijo— la cultura otomí fue invisibilizada. “Es la memoria y es el patrimonio sonoro de nuestra comunidad, lo que aquí les dejamos”, expresó al formalizar la donación.
La directora de Conservación y Documentación Sonora de la Fonoteca Nacional, Margarita Sosa Suárez, subrayó la importancia de generar y preservar registros comunitarios, ante la escasez histórica de documentación sobre lenguas indígenas y tradiciones orales.
Actualmente, el acervo de la Fonoteca resguarda materiales en más de sesenta lenguas originarias. Con la incorporación del archivo otomí del Valle de Toluca, la institución fortalece las condiciones para su conservación, consulta y difusión pública.
La iniciativa consolida a la Fonoteca Nacional como espacio de encuentro para la memoria viva de los pueblos originarios y refuerza la política cultural orientada a proteger el patrimonio inmaterial de México.
Fuente: Secretaría de Cultura del Gobierno de México; Fonoteca Nacional.