El Xenovenator espinosai aporta nuevas claves sobre la evolución de los dinosaurios cercanos a las aves modernas.
Enlace de la Costa
La Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) confirmó el descubrimiento del Xenovenator espinosai, una nueva especie de dinosaurio emplumado hallada en el estado de Coahuila, cuyo estudio ofrece información relevante sobre la evolución de los dinosaurios más próximos a las aves modernas.
De acuerdo con especialistas, esta especie habitó la región hace aproximadamente 74 millones de años, durante el Cretácico tardío. Se trata de un troodóntido carnívoro, de cerca de tres metros de longitud, con hábitos de caza nocturnos. Su dieta incluía pequeñas presas como lagartijas, mamíferos primitivos, insectos de gran tamaño y crías de otros dinosaurios.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de los paleontólogos es su cráneo grueso y abovedado, una característica poco común dentro de este grupo. Este rasgo ha dado pie a diversas hipótesis, entre ellas la posibilidad de combates entre individuos de la misma especie, o bien una adaptación evolutiva para proteger el cerebro durante la cacería o eventuales caídas.
El hallazgo se sustenta en un endocráneo excepcionalmente bien conservado, localizado en la Formación Cerro del Pueblo, una zona reconocida por su riqueza paleontológica y su importancia para el estudio del pasado prehistórico de México.
El nombre Xenovenator espinosai fue asignado en honor a Luis Espinosa, pionero de la paleontología mexicana, en reconocimiento a su labor en el desarrollo de esta disciplina en el país.
La investigación fue publicada en 2026 y estuvo a cargo de especialistas de la Universidad Humanista de las Américas y la University of Bath, consolidando a Coahuila como una de las regiones clave para el estudio de los dinosaurios en México.
Fuente: Secretaría del Medio Ambiente (Sedema); Universidad Humanista de las Américas; University of Bath.