Proyecto comunitario preserva la cerería tradicional y forma nuevas generaciones de artesanos locales
Enlace de la Costa
La cerería tradicional de cera de abeja escamada se mantiene como un oficio arraigado en la vida cultural de Axochiapan, Morelos, gracias al proyecto “Cera de abeja escamada”, encabezado por el artesano Jesús Darío Alvillar y apoyado por el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC) 2024 de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México. La iniciativa busca preservar la técnica ancestral y transmitirla a nuevas generaciones, vinculando el oficio con la memoria, la identidad y las festividades locales.
Elaborar sirios —velas de gran formato que pueden pesar hasta cuatro kilos— y flores de cera es central en las fiestas patronales, procesiones, Día de Muertos y la festividad de San Pablo Apóstol. “Todo lo que es referente a la tradición es donde siempre se emplea la cera escamada”, señala Alvillar, quien advierte que pocas personas jóvenes se dedican a conservar esta práctica artesanal.
El proceso de elaboración es complejo y requiere paciencia y conocimiento profundo de la cera. La técnica comienza con la recolección y limpieza de la cera, que luego se hierve, cuela y, si se busca un tono más claro, se blanquea al sol de manera natural. Las flores se crean pétalo por pétalo mediante moldes de madera tallados a mano, y los sirios se forman capa por capa sobre un pabilo de algodón, en un proceso que puede durar semanas.
Alvillar destaca que toda la familia participa: algunos moldean flores, otros recolectan o calientan la cera, y los niños aprenden observando y practicando. De enero a abril de 2025, cerca de 40 personas de distintas edades participaron en talleres diarios, culminando en una exposición comunitaria y premiación simbólica que fortaleció el entusiasmo colectivo.
Entre los retos del proyecto está la competencia con productos industriales, como flores artificiales. Sin embargo, Alvillar asegura que la cera natural ofrece un aroma y textura insustituibles, vinculados a la tradición y la identidad local. “Cuando vemos un sirio arder, no sentimos que se pierde. Ahí está nuestro trabajo, nuestro esfuerzo, nuestro sentir”, afirma.
El proyecto “Cera de abeja escamada” demuestra que los oficios tradicionales son espacios de transmisión cultural, encuentro comunitario y continuidad histórica. Alvillar confía en que la técnica siga viva: “Queremos que en cinco o seis años haya piezas nuevas, flores diferentes, pero sin dejar de lado nuestra tradición”.
Fuente: Secretaría de Cultura del Gobierno de México, Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC).