Oaxaca y Chiapas fortalecen corredores naturales para la conservación del jaguar

Los Chimalapas y la Selva El Ocote son considerados territorios clave para la supervivencia del jaguar en México

Enlace de la Costa
12 de mayo de 2026

Chiapas y Oaxaca son considerados regiones fundamentales para la conservación del jaguar en México, al funcionar como corredores biológicos que permiten el flujo genético entre las poblaciones de la Península de Yucatán, el Golfo de México y Centroamérica.

Entre las principales zonas identificadas para la protección de esta especie destaca Los Chimalapas, en Oaxaca, una región reconocida por sus extensas selvas altas, medianas y bosques de niebla prácticamente intactos, que facilitan el desplazamiento natural de los grandes felinos a través del Istmo de Tehuantepec.

En Chiapas, la Selva El Ocote representa una continuación natural de Los Chimalapas, ya que sus ecosistemas selváticos brindan refugio, alimento y condiciones adecuadas para el desarrollo del jaguar.

También sobresalen las reservas de Montes Azules, Lacan-Tun y Chan-Kin, consideradas áreas estratégicas para la conservación debido a la amplitud de sus selvas y la disponibilidad de presas para esta especie.

Otra zona importante es la conformada por La Sepultura, La Frailescana y El Triunfo, donde los jaguares se desplazan entre selvas secas y bosques de niebla en la Sierra Madre de Chiapas.

En Oaxaca, la Región Chinantla también juega un papel relevante mediante redes de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC), que favorecen la conectividad ecológica y el libre movimiento de las poblaciones del felino.

Especialistas en conservación ambiental han señalado que proteger estos corredores naturales es fundamental para garantizar la permanencia del jaguar, considerado una de las especies emblemáticas de México y pieza clave en el equilibrio de los ecosistemas.

Dejar un comentario

Scroll al inicio